La defensa de Monterrey ha sido un verdadero bastión en la Liga, con jugadores como É. Aguirre y A. Aceves liderando la línea. Esta temporada, el equipo ha adoptado un enfoque táctico que prioriza la solidez defensiva, lo que ha resultado en un bajo número de goles encajados. Con un esquema que enfatiza la presión alta y la recuperación del balón, Monterrey busca neutralizar las ofensivas rivales antes de que se desarrollen.

Aguirre, en particular, ha mostrado una gran lectura del juego, anticipando las jugadas y contribuyendo a la transición rápida del equipo a la ofensiva. Su capacidad para interceptar y distribuir el balón ha sido esencial en la construcción de jugadas, permitiendo a los mediocampistas y delanteros aprovechar el espacio. Además, Aceves ha sido fundamental en los duelos uno a uno, proporcionando la fuerza física y agilidad necesarias para detener a los atacantes contrarios.

Con este enfoque, Monterrey no solo se protege bien, sino que también establece una plataforma para el ataque. La coordinación entre la defensa y el mediocampo es clave, y jugadores como F. Ambríz y Sergio Canales juegan un papel crucial en la conexión entre ambas líneas. Este equilibrio ha permitido que el equipo mantenga el control del juego, asegurando resultados positivos en la mayoría de sus partidos.