La Copa MX de 2017 será recordada como uno de esos momentos que marcan la historia de un club. Monterrey, bajo la dirección de Antonio Mohamed, llegó a la final enfrentando al Club Necaxa, un rival que había demostrado ser un oponente formidable a lo largo del torneo. El encuentro se llevó a cabo el 4 de abril de 2017 en el Estadio BBVA, y la atmósfera estaba cargada de expectativa y emoción entre los aficionados de Los Rayados.

Desde el pitazo inicial, Monterrey mostró una intensidad y un enfoque que dejaba claro su deseo de llevarse el título. A pesar de que Necaxa comenzó fuerte, los Rayados se adueñaron del balón y comenzaron a crear oportunidades. La primera mitad fue un tira y afloja, pero el talento individual de jugadores como Rogelio Funes Mori fue clave para abrir el marcador. En el minuto 24, Funes Mori encontró el fondo de la red, desatando una ola de jubilo en las gradas del BBVA.

El segundo tiempo vio a Monterrey tomando el control total del juego. El equipo no solo defendió su ventaja, sino que también buscó ampliar su ventaja con un juego de posesión y presión constante. En el minuto 78, el argentino Funes Mori volvió a brillar, anotando su segundo gol de la noche y poniendo el marcador 2-0. La afición estalló en un canto que resonó en todo el estadio, mientras los jugadores celebraban como si ya tuvieran el trofeo en sus manos.

A pesar de que Necaxa intentó reaccionar, la defensa de Monterrey se mantuvo firme, liderada por un sólido desempeño de su arquero. El silbato final llegó y el Estadio BBVA estalló en vítores. Monterrey había conquistado la Copa MX, un triunfo que no solo significó un trofeo más en las vitrinas del club, sino que también representó un hito importante en su historia reciente.

Ese campeonato de la Copa MX no solo fue significativo por el trofeo en sí, sino que también fue un testimonio del trabajo arduo y la dedicación del equipo. La victoria revitalizó el espíritu de la afición y reafirmó el estatus de Monterrey como un gigante del fútbol mexicano. En años venideros, los seguidores recordarían ese día con orgullo, como una celebración de lo que significa ser parte de Los Rayados, un equipo que siempre busca la grandeza en cada torneo que disputa.